Usos y selección de las herramientas de limpieza para oficinas
Dependiendo del tipo de suciedad y superficie dentro de las oficinas, vas a necesitar una herramienta —sin importar si es mecánica o manual— que cumpla con lo necesario para utilizarla en ese momento.
Antes de empezar a limpiar, debes pensar en si tienes la herramienta adecuada y el personal sabe cómo manejarla, para evitar accidentes o daños en las oficinas, y deben pasar por un mantenimiento preventivo, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA).
En general, un equipo de limpieza debe contar con las siguientes herramientas esenciales para la mayoría de los casos.
Guantes
Para lograr una buena destreza y tener seguridad en la manipulación de detergentes y otros líquidos durante la limpieza de oficinas, es fundamental contar con unos guantes de látex que sean cómodos y tengan una textura grabada.
Escoba y pala
Estas herramientas funcionan a la par, y son tan básicas tanto para el hogar como para las oficinas de tu empresa. El mango de ambas se puede conseguir hecho de madera, plástico, polietileno inyectado y policloruro de vinilo (PVC), se recomienda elegir este último por su resistencia.
Pero más importante es el material de las cerdas, que debe ser tereftalato de polibutileno (PBT), ya que resiste a una gran cantidad de químicos, no absorbe líquidos como el agua y aceite, y se puede esterilizar fácilmente.
Existe una variante de la escoba llamada “escobillón”, que es más ancha y sirve para barrer superficies más anchas. Para complementarla correctamente, también existen palas más voluminosas.
Trapeador o escurridor y cubeta
Sobre el trapeador, también es llamado secador de piso o
mopa, y sirve para secar superficies mojadas que pueden causar accidentes por
resbalones.
El material indicado para este utensilio es el acero, su cabezal es más eficaz si es rotativo en 360 grados, y debe estar acompañado de una cubeta de buen almacenaje donde se pueda enjuagar. También es recomendable, para casos especiales, que se desinfecte el cabezal desmontándolo aparte. En cuanto al escurridor, en ocasiones puede servir como alternativa al trapeador, debido a que no se atasca tanto y es más sencillo de desinfectar después de su uso.
Cepillo de mano
Se encuentran de varios tamaños, pero, por lo general, para unas oficinas es ideal uno de mango corto y cerdas de PBT. Cabe destacar que un cepillo con cerdas suaves es más efectivo en el polvo seco, mientras que las rígidas funcionan más para la suciedad incrustada.
Plumero
Es muy útil para limpiar las paredes, ventanas y techos, su
material debe ser resistente y flexible para que funcione en esquinas y,
además, debe contar con un cabo largo para limpiar las oficinas con techos
altos o ventanas lejanas.